A finales del siglo XV, la monarquía inglesa se estructuraba en torno a dos focos de poder: el Consejo y la Casa Real, poderes ya identificados por Sir John Fortescue en The Goverment of England, donde distingue entre el Consejo del rey, necesario constitucionalmente, y Cámara y Casa Real, quienes no debían tener influencia sobre él.
Organización de la administración central:
Se compone del Exchequer, que controla las finanzas, y una compleja secretaría dividida en tres despachos según los tres sellos: Gran Sello, Sello Privado y el Sello. Las instrucciones del rey pasaban por cada uno de los sellos, que las repartían a los respectivos departamentos. A finales del XV, este sistema había sido desplazado por otro de autentificación de documentos más moderno y menos formalizado: la firma manual del rey. El Exchequer y el Canciller, que negociaban con el Gran Sello, tuvieron despachos propios permanentes. Los registros de la Cancillería eran guardados en los Rolls Chapel in Chancery Lane, cerrados por los letrados del tribunal de Corte, quienes repartían muchos de sus negocios. El Exchequer tenía residencia propia en Westminster. El Sello Privado y el Sello viajaban con el rey. Las cabezas de estos cuatro departamentos (Tesorero, Canciller, Lord del Sello Privado y Secretario) solían ser los miembros más importantes del Consejo. Pero éste no era una institución como tal, y su composición, tamaño y funciones variaron de un rey a otro. Este sistema tenía dos grandes defectos: poca especialización de los funcionarios en los departamentos, salvo en el caso del Exchequer, y no había maquinaria que coordinase la actuación del gobierno; sólo el rey.
Estructura de la Casa Real:
Otro gran centro de poder, más cercano al rey, con sede en Westminster, coincidiendo a mitad del año, cuando la Law Court estaba en sesión, con el Consejo. Al recorrer el rey el país, geográficamente se separaba de su Consejo, pero la Casa Real siempre iba con él. Su organización es fácil de bien analizando la distribución de los palacios reales: un gran vestíbulo que separaba dos grandes áreas. Este vestíbulo en su día sirvió para el rey de comedor. Una de las áreas era los oficios domésticos (cocina, despensa…) y la otra, las habitaciones privadas del monarca. Los sirvientes se agrupaban en un departamento de la planta baja (
Household
), a las órdenes del Mayordomo mayor, mientras que los del primer piso formaban otro cuerpo (Chamber) bajo el mando del Gran Chamberlán.
Composición del Gobierno de Enrique VII y reformas:
La importancia de Consejo y Corte dependen en cada reinado de cada rey. Al llegar Enrique VII por la fuerza al poder, nunca permitió delegarlo. El Consejo fue grande, de papel consultivo y sus comisiones fueron los principales instrumentos ejecutivos del gobierno. La Casa no varió demasiado. El inicio de sus reformas comenzó con la estructura del propio palacio: La Cámara, al ser dormitorio real, muchas funciones conflictivas se incluyeron en ellas. Durante los siglos XIV y XV la habitación individual se dividió en Sala de Espera, donde permanecen los caballeros de la guardia, y Sala de Audiencia, con trono y Cámara Privada, la zona privada del rey. Los Tudor añadieron un sistema de dormitorios, bibliotecas y retretes. La situación quedó en dos áreas distintas en el piso superior, formadas por servidores. La Cámara Privada fue separada de las dos áreas de la Casa, con propia organización. A la cabeza permanece el Groom of the Stool, ocupado de cerrar la silla real o cómoda y de presentar sus respetos al rey cuando le ayudaba a levantarse o sentarse. Tenían la responsabilidad del servicio privado del rey. El departamento del Lord Chamberlán se quedó con la parte ceremonial externa de las dos Cámaras externas. Con esto se cambia el servicio personal de tipo feudal a uno de príncipe italiano. La fecha de la fundación de la Cámara Privada pudo ser probablemente 1495, dado que en este año se descubrió a Sir William Stanley en tratos secretos con el pretendiente de la casa de York, oponente, tratos en los que Lord Fitxwalter, mayordomo mayor, estuvo implicado. Por ello Enrique VII crearía una nueva Cámara ajena a tales intrigas y ocupada de temas de origen humilde, poco políticos.
Para elaborar este texto he usado Historia Moderna Universal.Floristán, Alfredo; el capítulo de Instituciones modernas inglesas de José Martínez Millán
Antes de evaluar estos apuntes quiero matizar que los voy a modificar, el problema que no tengo internet y no puedo modificarlos de ningun modo, asi pues si se me permite pido un poco de paciencia, y me comprometo a que estaran modificados.
c) La recepción de la crítica: F. Chabod (“ya-t-il un Etat de la Renaissance”. Actos de coloque sur la Renaissance, Paris, 1958) quien resalta la patrimonialización de los cargos públicos (indefinición de publico/privado) Dicho artículo representa una reacción contra Gramsci y la historiografía marxista (P. Anderson) J. Vicens Vives (“Estructura administrativa estatal en los siglos XVI-XVII”) 1960 donde se muestran los límites del poder regio y señala algunas características fundamentales de la administración en la Edad Moderna (deber de Consejo, debe haber una conexión entre el Rey y el reino) para quien habría extensas zonas de autonomía política más allá de la corte, lo cual se refleja en la ausencia de la burocracia (no es burocracia tal y como la conocemos hoy en día) más allá del centro, se empieza a partir de la aparición de los corregidores. d) La influencia del pensamiento postmoderno (relativismo, subjetividad del conocimiento, negación de la idea de progreso ampliación de la noción de poder) Ello derivo en un replanteamiento de la sociología de poder (redes sociales, poder no violento, negociación entre poderes) Autores: M. Foucault (microfísica del poder) y P. Bourdieu (introducción del concepto de capital simbólico y violencia simbólica,… influencia en los análisis de la educación, el arte, intelectuales y la cultura legitima a partir de mecanismos de socialización) La influencia de ambos se refleja en A. M. Hespanha, B. Clavero, etc., ( Años 80-90) Quienes entienden el sistema político del Antiguo Régimen no como un Estado sino como una constelación de poderes donde el rey seria la figura preeminente. e) Actualidad: existe un cierto reflujo hacia posiciones estatalista. Critica: la negación del supuesto Estado parte de historiadores del derecho (por ejemplo J.M. de Bernardo Ares)
LOACH, J.: “Eduardo VI”, Ed. Yale English Monarchs, Londres, 1990
Ha estado trabajando en la vida y reinado de Eduardo VI. De momento ha encontrado información sobre el nacimiento, la infancia y educación del príncipe Eduardo.
Carlos
MEILL, S.: “El anglicanismo”, Barcelona, 1966
Ruptura con Roma de Enrique VIII, revolución con Eduardo VI y contrarrevolución con María.
Jorge:
FLORISTAN “Historia de la Edad Moderna”. Trayectoria, ideología e interacción de las distintas instituciones (Parlamento, Consejo y Cámara) durante el reinado de Enrique VIII.
Además ha elaborado un resumen sobre las instituciones locales de la Inglaterra de los Tudor siguiendo el libro:
Maurois, André: "Historia de Inglaterra"Barcelona, Ariel,
2007.
Manuel:
Ha realizado el estudio sobre:
IV Los problemas políticos y religiosos del final del reinado. La obra administrativa
La cuestión de las relaciones diplomáticas con el continente, y la de las relaciones con las ideas y los hombres del movimiento luterano, van a ser la tónica de estos años. El rey se obstina en conseguir una alianza con el emperador contra Francia, ya que, por el contrario, un acuerdo con Francisco I seria impopular, y ocasionaría serios peligros. Si Carlos V y Francisco I quedaran como adversarios, su rivalidad permitiría a los Tudor desempeñar el papel de árbitro.
En 1540 la confusión en Inglaterra es extrema, y solo en 1543 las cosas se estabilizaran relativamente. El emperador ha decidido entonces en aliarse con Enrique VIII, lo que desemboca en una guerra contra Francia. Escocia ha rechazado los ofrecimientos de su vecina, y las hostilidades entre ambos países han comenzado. El rey habrá optado por el sistema conservador y manifestado su mudanza sacrificando a Cromwell. Esto origina que las distintas “camarillas” se disputen ásperamente el poder. Cromwell negocio con el emperador un entendimiento según los deseos del soberano, pero al mismo tiempo incito al gobierno a comprometerse con los príncipes alemanes, sobre todo los luteranos del norte.
Con todo esto, Enrique se casó con Juana Seymour, que murió de sobreparto, y rápidamente se preconizo el matrimonio con Ana Cleves, unión hecha a disgusto del emperador, ya que esta casa representaba una amenaza en los Países Bajos. Queriendo rectificar la situación, en mayo, Audley informó a los lores del Parlamento que el rey consideraba indispensable poner término a las disidencias religiosas, por lo que se formo un comité de ocho obispos bajo la presidencia de Cromwell, en el cual estaban la representación de las dos tendencias. El rey dio a Norfolk el encargo de informar a los pares de un proyecto en seis artículos elaborado por él, y además, él mismo intervino en las deliberaciones. Sometidas las Asambleas y los Comunes, se convirtió en Ley de Estado y constituyo, con la Supremacía, la Carta Orgánica de la nueva Iglesia Anglicana, pero cabe destacar, que esos seis artículos estaban mas alejados de las reivindicaciones protestantes que los diez anteriores, y el “Libro de los Obispos” (1537) seria revisado tres años después, y sin haberlo acabado, Enrique impuso los términos de la Doctrina necesaria, llamada comúnmente Libro del Rey, tercera profesión de fe que confirma la segunda acusando aun mas su carácter católico-tradicionalista.
La afluencia de extranjeros llegaban del continente reforzaba constantemente a los elementos hostiles a la ortodoxia católica. Sin embargo, Enrique VIII quería imponer sobre sus súbditos un conformismo superficial y una convención de fidelidad
En este momento el Clero se dividía en dos clases:
-Episcopado: ya no contaba con miembros realmente fieles a Roma
-Clero: poco instruido, e incapaz de comprender y seguir las controversias sobre corrección e interpretación de los textos.
Tal es la situación cuando desapareció Cromwell, quien debía soportar todo el peso de las cóleras conservadoras. El fracaso de su política extranjera ya le había ocasionado graves perjuicios, pero padeció más aún por haber instigado la unión con Ana Cleves. Su caída fue sentida por los reformados en Inglaterra y el continente, y ocasiono importantes modificaciones en el plano gubernativo. Ya no había en el Consejo Privado ningún personaje cuya autoridad hubiese permitido sustituir a Cromwell, por lo que a partir de entonces Enrique VIII ejerció directamente el poder personal y todo emano de su voluntad. Quiso imponer la adhesión a formulas de transacción, y para asegurar a sus designios la autoridad necesaria trato de intimidar a los disidentes.
En materia religiosa es donde ese sistema se mostró más distante, aunque el objetivo seguía siendo el mismo. Era tarea del clero velar por la unidad religiosa del reino, y el soberano no podía desinteresarse de esta cuestión. En esta época, entre el clero, muchos guardaban silencio y practicaban la sumisión a las ordenes del “jefe supremo”.
Apenas descartada Ana de Cleves, ésta fue reemplazada por Catalina Howard, pero la unión fue de nuevo estéril y no duro, y no se tardo en acusarla de intrigas amorosas e infidelidades, y Enrique VIII se caso de nuevo, con Catalina Parr. Pero la sucesión era para él un problema angustioso, y para regularla recurrió al Parlamento. Una ley decidió que la Corona pasaría en primer lugar al príncipe de Gales, después a las hijas del rey según él lo fijara, y a falta de herederos directos, el soberano decidiría por acto revestido del gran sello de Inglaterra o por testamento ológrafo.
El heredero corría peligro al atraerse este tipo de enemistades, por lo que su padre mando eliminar, tanto a estos como a otras familias como los Pole. Conociendo la debilidad de la realeza para hacer frente a una rebelión de magnitud, Enrique, con la ayuda de Audley, ratificó el juego de modo excelente: intervenciones en las elecciones para recomendar electores sociales, con votos sin escrutinio, para escaños vacantes. El acuerdo del Parlamento con el trono se debe en esa época otros motivos: sus miembros admiran al rey tanto como le temen.
Por otra parte, el rey no se dirige al Parlamento solo para obtener las medidas legales que necesita. También se esfuerza por resolver los grandes problemas que dominan la época, como la transformación económico-social: el proceso iba a acentuar las diferencias sociales, a oponer una masa de pobres sin recursos con los ricos. El movimiento no deja de ser peligroso para la Corona y para las clases elevadas. Los Tudor han emprendido la lucha pero los problemas son superiores a sus recursos materiales. Porestatuto de los Uses (1535), Enrique intenta poner fin a las practicas fraudulentas y también trata de defender el trabajo indígena oponiéndose a la inmigración de extranjeros, y la ley de 1536 contra el pauperismo lo testimonia
Las proclamaciones, de los Comunes y del Parlamento, regias no llevaban aparejadas todas las sanciones inmediatas que se aplicaban a las violaciones de la Common Law. La ley de Supremacía había sido puramente declaratoria, y no acompañada de enunciación de penas. El “estatuto de las Proclamaciones” tuvo por objeto poner fin a ese estado de cosas y asimilar los deseos del príncipe en materia religiosa a las acts estatutarias. Sin embargo, no estaba limitado a las cuestiones confesionales. Por consiguiente, se trata de una delegación general que el Parlamento concede a su soberano, que excede el poder reglamentario.
Por ultimo, la cuestión financiera: la guerra con Francia y el alza de los precios ahogaban Inglaterra. La secularización de los bienes monásticos ha tenido que repartirse en gran parte en concesiones a sus leales. En estas condiciones, fue necesario recurrir a las medidas de imposición que habían sido puestas en práctica en 1529: impuestos parlamentarios imprestidos y benevolencias extraparlamentarias. Sin embargo, aun con todos estos ingresos, el Estado seguí abrumado por las deudas, y la paz con Francia salvo al país.
Las regiones del Oeste y del Norte estaban muy distantes de Londres, y la influencia de la Corte solo podía llegar muy lentamente. Para ello, Enrique VIII recurrió a armas pacificas, como la acción del Consejo o de los jueces reales, y trabajo para organizar un régimen administrativo de descentralización fiscalizada que debía ahorrar a la Corona gastos y responsabilidades. El primer instrumento y el mas fuerte es el Consejo, que no ha dejado de desarrollar los métodos de Wosley, pero este Consejo no podía entender a todo, por lo que el monarca envió a su hijo primogénito Arturo al País de Gales, constituyendo a su alrededor una casa y un Consejo distintos. La ficción legal volvió a funcionar en 1529. El Consejo del País de Gales, dirigido por el obispo Exeter, y a partir de 1534 por el obispo Rowland Lee, hizo un excelente trabajo. La antigua división territorial reorganizada con el fin de debilitar los viejos particularismos y la influencia de las principales familias feudales resultó eficaz. La unificación hizo tales progresos que en 1543 el País de Gales pareció haberse incorporado a Inglaterra.
En la región del Norte, las condiciones eran más complejas y más difíciles. Enrique intento en primer lugar apoyarse en la nobleza media contra las grandes familias, pero hacia 1520-1521 la anarquía no dejaba de aumentar. En 1537, se concedió al Consejo instituido en estas regiones, bajo el nombre de “King´s Council Established the North Parts”, una organización mas precisa y definido mas exactamente su jurisdicción.
A fines de s.XV, la isla carecía totalmente de unidad, en el Este los reyes de Inglaterra poseían un gran enclave fortificado, el Pale, y sobre ciertas regiones ejercían un derecho de soberanía feudal. Fuero del dominio regio, todo era confusión, solo sobrevivía una institución del pasado que atestiguaba la unidad del país: el Parlamento, compuesto de una sola Cámara, que se reunía en Dublín. Los irlandeses tuvieron siempre grandes enemigos suyos cerca de Enrique VIII: Wosley, los Bolena, y Cromwell, pero los informes de las quejas de los súbditos del Pale dio la puntilla. El rey no rompió en seguida con los Kildare, pero escucho cada vez más a sus enemigos, y mas tarde, con la ruptura con la Santa Sede y la ascensión de Cromwell, significo la catástrofe: el jefe de los Kildare murió en la Torre en 1534, y en 1537 su hijo. Desde entonces, los altos cargos del Castillo y también elementos de la Iglesia irlandesa que se unieron al clero ingles en su sumisión al jefe supremo, recibieron beneficios y dignidades a ingleses de nacimiento. Los irlandeses puede que hubiesen resistido, pero aunque la compasión hacia los herederos de los Kildare, los “Geraldines”, llevo a algunos a coaligarse para salvar al último vástago de la familia, los grandes no supieron olvidar sus resentimientos para oponer un frente nacional al extranjero. La superioridad de las armas les intimido, así como el carácter implacable y si modo de lucha, el “perdón de Maynooth”, a la ejecución de los últimos defensores del castillo de los Kildare. Por otra parte, Enrique VIII y Cromwell no intentaron emprender vastas operaciones militares, y para dominar la isla recurrieron a métodos sutiles y pérfidos de los legistas. Finalmente un Parlamento reunido en Dublín (1541), proclamó a Enrique rey de Irlanda: la isla se convirtió en dominion, en posesión de la Corona, pero conservo su Parlamento. Tuvo que aceptar la ley del Príncipe, pero no necesariamente de Westminster. El mejor auxiliar de la Corona y del Consejo en el trabajo de centralización y de uniformidad fue el personal de las Cortes superiores y por debajo de éste, toda la gente del pretorio y de la curia. Sheriffs, agentes de policía, esas palabras encubrían actividades que desaparecían poco a poco, mientras que nuevos peligros comprometían el orden publico.
La crisis de los gremios engendraba paro forzoso, el alza de los precios desequilibra los presupuestos familiares, aumento el numero de mendigos, inválidos… para hacer frente a los problemas era indispensable contar con personal permanente y capaz, que pudiesen observar y actuar, y los Tudor no contaban con medios para pagar ese numero de agentes, consiguiendo así descargar al Estado de esos deberes en elementos de la clase media que consideraron como un honor servir gratuitamente, y también utilizar empleos antiguos que habían quedado sin valor y a los cuales se dio nueva vida.
Entre esos nuevos servidores se colocan, en primer lugar, los jueces de paz (Justices of Peace). El principio de la institución era la colegialidad: un juez de paz aislado tenía en su parroquia solamente ciertos poderes especiales de policía e investigación. Se necesitaba la presencia de dos de ellos para constituir las pequeñas audiencias (Petty sessions), que decidían, con o sin jurado, los procesos poco importantes. Por ultimo, las grandes audiencias trimestrales hacían participar a cierto número de jueces de paz en las operaciones que presidía un magistrado de orden superior. Había interés en que en cada comisión de condado algunos de ellos fuesen juristas: es lo que se llamaba quórum. Pero en cuanto a los otros había que contentarse con personas notables, y su nombramiento correspondía al Canciller: debía escogerlas entre los propietarios territoriales, aunque la concesión no era imperativa. La Corona podía estar segura de que ese personal no se alzaría contra ella. Por otra parte estaba formado por personas acomodadas y por tanto independientes, que no querían a la aristocracia y estaban interesados en el mantenimiento del orden. Los jueces de paz fueron populares, porque su intervención debía dar por objeto el bienestar del gran número, y además porque su jurisdicción fue poco costosa y humana: la evolución se produjo ulteriormente y que ocasiono la supresión de la comisión de juristas, del quórum, favoreció el desarrollo de unas jurisprudencias de equidad. Sin embargo, uno de los motivos de su éxito fue que mantuvo y desarrollo la organización del jurado. Lo que la Corte reprocho a los jurados fue su indulgencia excesiva. Se adoptaron medios para obviar los inconvenientes de esa facilidad.
La desaparición progresiva de la casa solariega llevaba a las Cortes locales donde los habitantes reunidos eran llamados a las decisiones oportunas. Nada hubiera podido galvanizar esas reliquias, y la realeza no lo deseaba. Sin embargo, era necesario asegurar la conservación de los caminos, la atención a los pobres. En el s XVI, se creo un nuevo organismo, la parroquia, que con sus mayordomos y sus vigilantes fue llamada a desempeñar ese papel y, para poder realizar sus fines, tuvo que imponer contribuciones a sus miembros y recurrir al trabajo obligatorio. Para los burgos, más importante, donde la parroquia no era el organismo conveniente, los Tudor han favorecido mediante concesión de cartas, el desarrollo de las instituciones municipales. En suma, aunque Enrique VIII ha sido arbitrario, no ha intentado oponer serios obstáculos al desarrollo de la burguesía a la cual miraba como su auxiliar, y cuyo apoyo constituía la fuerza de su hija Isabel.
Inglaterra, al contrario que Francia, con una jerarquía de funcionarios dependientes del poder central y pagadas por él, se centra en instituciones locales administradas por voluntarios. Enrique VII se sirve de lo ya existente, y resuelve los nuevos problemas haciendo un llamamiento a organismos antiguos. En el campo impera la asamblea parroquial, algo parecida al folkmoot sajón. En el XIII los párrocos habían logrado con ella financiar a las iglesias (reparaciones, compra de libros…), primeros adquiridos previo descontado del diezmo. Para administrar la riqueza, los feligreses nombraron representantes. El churchwarden o mayordomo, el guardián legal de los bienes parroquiales, compraba la vajilla de culto, el vino para la misa, adornos sacerdotales, uniforme para el bedeau (bedel, encargado de echar a perros y borrachos de la iglesia a bastonazos)… El sexton (sacristán) cavaba las tumbas, limpiaba la iglesia, encendía el fuego… El clérigo llevaba las cuentas y tocaba la campana. La renta provenía de tierras o rebaños, propiedad de la Iglesia, y del chuarchrate (tributo eclesiástico), proporcional a la riqueza individual.
La parroquia fue adoptada por los Tudor como solución al creciente problema de la pobreza. Cada año, por Pascua, la parroquia nombraba a cuatro “vigilantes de los pobres” que recibían las limosnas, necesarias (podían conllevar toque de atención del obispado a cárcel) y consecuentes a cada uno. Con el aumento de los pobres, fue estrictamente obligatoria. Cada parroquia se responsabilizaba de sus pobres: estaba prohibido vagabundear entre aldeas, y dar limosna a un vagabundo estaba prohibido bajo castigo de azote o una V marcada a hierro en la espalda ante reincidencias, llegando a la muerte. El rigue, vagabundo peligroso, se marcaba con una R; si sabía leer, se hacía en el pulgar al reclamar el “beneficio de clerecía”. Tras estas medidas, se enviaban a la parroquia natal, con tiempo máximo para llegar.
El encargado en cada parroquia de detener y castigar vagabundos, de parar peleas… de hacer respetar la “paz del Rey” era el petty constable (pequeño condestable), cargo creado en el XIII por Eduardo I. Era una especie de policía voluntario. Pasaba un año penoso: si el vagabundo era detenido por otra persona, pagaba multa por negligencia; si arrestaba, la cárcel era la casa del malhechor hasta llevarlo al tribunal del condado. Él colocaba el stock (picota) a los aldeanos culpables de pequeños delitos. Al condestable debía ayudar al siguiente, novato, en su labor. Hubo abusos y tiranías, pero estabilidad.
Los yeomen (pequeños propietarios) cumplían la función de constable o participar en juicios; el squire (o gentleman) debía aceptar las funciones del Juez de Paz, nombrado por el Rey y revocable a su gusto. Lazo entre parroquia y condado. En parroquia era el más importante, al poseer señorío o castillo. Se reunía cuatro veces al año con sus colegas en la capital del condado (quarter sessions) para juzgar asuntos jurídicos o administrativos. El juez conciliador logró acabar con la anarquía que residía en la campiña inglesa hasta el siglo XVI. Es a la vez agente del poder central y local independiente del gobierno. Desempeña funciones de actuales funcionarios, con conocimiento práctico de la administración de su territorio concreto. Representa a la administración inglesa del momento, entre el feudalismo moribundo y la burocracia naciente. Al principio, se cuenta únicamente con seis jueces por condado (llegando a 39 en 1635), con un sueldo de cuatro chelines diarios. Ante casos que exigían una investigación, se nombraban dos jueces, vigiándose mutuamente. Por encima de ellos estaba el High Sheriff del condado, uno al año. Los delitos veniales eran juzgados por las Petty Sessions (pequeñas sesiones), compuestas sólo por los Jueces de Paz. A pesar de su duro trabajo, el Juez de Paz era un cargo solicitado. La justicia dependía de su eficacia, pero parece que fueron buenos en sus cargos.
En el centro de cada pueblo estaba la casa del squire, y también la del Juez de Paz, de piedra gris y rodeada de jardines cerrados por un muro. La iglesia solía estar en este parque; alrededor las casas y en la periferia las tierras que el constable debe vigilar. Durante la semana, todos trabajan (no hacerlo es delito), y el domingo practican el tiro con arco, vigilando el constable que no se realice otra actividad ilegal. También se frecuenta la cervecería (ale house). Ir el domingo a la iglesia es obligatorio, bajo multa a favor de los pobres. Era delito también insultar a las ancianas y llamar bruja a una mujer; en muchas ocasiones los jueces ignoraban estas denuncias.
Dado el control, nadie se atreve a abandonar su parroquia sin razón válida y legal. Los cómicos ambulantes no pueden circular sin un permiso firmado por dos Jueces de Paz; sin él, son azotados y marcados cual vagabundos. Los universitarios necesitan un pase firmado por su Colegio. Todo este trabajo hace que los habitantes estén tan ocupados que no puedan pensar en otra cosa que en trabajar. Se nota ya una centralización paulatina. El Rey proclama los nuevos edictos, desde el púlpito o en la cruz del mercado. Los yeomen se dirigen a la ciudad para sesiones trimestrales; los jueces reciben sus misiones directamente del Rey, el lord lugarteniente va a Londres a conocer a los ministros…
Bibliografía usada:
Maurois, André: Historia de Inglaterra. Barcelona, Ariel, 2007.
Soberanía única y reconocida. Parte de la idea de que un Estado debe tener un “plenitudo potestatis”, se define como un poder político territorial independiente de toda potestad externa y superior a cualquier poder interno, eliminación de la pluralidad de poderes.
En relación al Estado Moderno hay bibliografía especifica: Antonio Manuel Hespanha “Vísperas del Leviatán” y de Pablo Fernández “Fragmentos de Monarquía”
Es un proceso largo que abarcaría desde la Baja Edad Media hasta el final del Antiguo Régimen.
Factores:
Tras la crisis del siglo XIV, los señores encuentran dificultades para incrementar sus rentas lo cual puso al descubierto la insuficiencia de la organización política feudovasallatica para acumular rentas.
Así, la recuperación demográfica, la extensión del tráfico mercantil y dinerario, la mejora de la producción artesanal, los avances técnicos y culturales del primer Renacimiento fueron razones de peso para que diferentes grupos sociales demandasen un poder político más fuerte y centralizado.
A su vez la guerra, Revolución Militar (Nuevo armamento, fin de levas medievales, mayor control del rey, aumento de la presión fiscal, también nuevos tributos) desarrollo de la administración. El ejemplo es el de la organización pontificia.
Tipos:
Autoritario: Monarquía como la francesa (Luis XIV) y la Hispánica. La fuente ultima de poder (legislativo y la gracia) reside en el rey. Sin embargo eran Monarquías compuestas.
Las Repúblicas Italianas: (Venecia, Florencia, Génova, etc.)
Pactista: Inglaterra a partir de la segunda mitad del siglo XVII (Parlamentarismo) Provincias Unidas (Estados Generales)
Imperio Alemán: Régimen electoral para elegir al Emperador, pero este no tendrá poder sobre lo que ocurre estas tierras. (Particularismo confirmado tras la paz de Augsburgo de 1555 y tratados de Westfalia de 1648) El caso polaco (monarquía electiva)
Estado Moderno: Importancia política (Centralismo, estado, etc.) y nueva Historia política.
a) Siglo XIX y primer tercio del siglo XX: El nacimiento del concepto estado aplicado al Antiguo Régimen. Explicar historiografía liberal (el Leviatán es la tumba de las libertades feudales) e historiografía conservadora (El Imperio como Estado y el Estado como muestra de modernidad) Hay que matizar que la historiografía lo que intenta estudiar es el desarrollo del proceso de formación del nuevo poder político, de las nuevas instituciones, y cambia el punto de vista de este estudio pues antes se estudiaba el porqué del surgimiento del poder, y no se preocupaba del como. El positivismo (M. Webber) y la historiografía alemana Ramkiana. Tradicional historia del derecho y de las instituciones.
b) La Critica: empiezan a ver que la forma del estado no ha sido siempre la forma de gobierno, (Quiebra de la razón europea tras la Primera Guerra Mundial) Influencia de O. Hintze que introduce una tipología sociológica del autogobierno (Historia de las formas políticas, 1962 pero publicado en 1929) y sobre todo O. Brunner (Tierra y poder, 1939) quien pone de manifiesto las continuidades entre los sistemas políticos medieval y moderno y la persistencia, en los niveles “inferiores” del sistema político (campesinado) de resistentes estructuras tradicionales de vinculación política)
He completado los apuntes de esta semana con los libros:
MARTINEZ RUIZ, E., GIMENEZ, E., ARMILLAS, J.A., MAQUEDA, C.: "Introduccion a la Historia Moderna" Ed. Istmo, Madrid, 2000
La evolución política de la Inglaterra moderna (1485-1660) /
León Cahen, Maurice Braure ; traducción al español por José López Pérez Publicac. México : Unión Tipográfica Editorial Hispana Americana, [1962]
III El divorcio y la ruptura con Roma
La desgracia de Wosley produjo un cambio completo de personal y de tendencias, el rey ya no quería un primer ministro poderoso, aunque Wosley tuvo varios sucesores entre los que destacó el duque de Norfolk, y a su lado, el de Suffolk. Pero en esta nueva “gestación” de cámara de poder, los que realmente estuvieron activos fueron los tránsfugas del círculo de Wosley, como Tomás Moro, o Thomas Cromwell. De esta manera, queda eliminado el sistema de Wosley, es decir, el Parlamento iba a convertirse en un rasgo regular de la vida pública. Enrique VIII organizó la colaboración del trono con los representantes del país, pero no por ser más “demócrata”, sino como un instrumento para fortalecer su autoridad, no para compartirla.
En este momento, la sociedad inglesa es el apoyo perfecto para un movimiento contra el clero, que se prestaba a menudo a la critica debido a sus constantes abusos y excesos, y todo esto fue aprovechado astutamente por el rey y Cromwell, a lo que ademas se unió la impopularidad de Wosley, por lo que su expulsión fue vista como una medida adecuada por parte del pueblo, y la opinión publica estaba dispuesta a seguir a la Corona.
Se acercaban las elecciones, y fue al rival de Wosley, Norfolk, a quien le toco dirigirlas, y empleo su influencia en hacer triunfar a burgueses hostiles a Wosley y al clero, por lo que al final del Parlamento de 1529 queda un reflejo de un espíritu nacional unido.
Ahora la competencia entre los candidatos se había recrudecido, y en vez de ser delegados que los electores debían elegir y remunerar, los miembros de los Comunes comenzaban a reclamar el honor de ejercer gratuitamente su mandato. El programa de los trabajos parlamentarios testimonia también diplomacia, intentando intimidar y no romper con Roma a la vez que dar satisfacción a los laicos. Los Comunes aceptaron con entusiasmo la proposición gubernativa, pero en los Lores los obispos se opusieron encarnizadamente a la reducción de las tarifas en vigor acusando a la Cámara baja de querer apropiarse de los bienes de la Iglesia. Para ganar la votación fue necesaria la formación en la Star Chamber de un comité mixto, y la intervención enérgica del monarca. Otro texto prohibió al claro las operaciones mercantiles, permitiendo solo vender productos de su propia actividad. Por último, la acumulación de beneficios y la no residencia fueron condenadas en principio (la principal: el rey prohibía a sus súbditos solicitar dispensas a Roma = futura ley de Supremacía).
El rey intento arrancar el consentimiento de la Santa Sede para su divorcio mediante una extensa campaña de publicidad, estrategia que fue en vano, aunque las grandes universidades se adhirieran a la causa real lo que provoco un duro golpe para la Roma, que se sentía débil, y al no querer tomar una decisión categórica, propuso al rey aplazar el asunto unos meses para ganar tiempo, lo que irritó a Carlos V, y Clemente VII rechazo de la demanda regia en 1530, amenazando a Enrique VIII con la excomunión.
El rey, al tanto de lo que sucedía en Roma, tenía que apresurarse para tomar las medidas oportunas para contrarrestas las de la Santa Sede e impedir que el clero ingles se resistiera a la Corona y levantar a los fieles en armas. El Parlamento se reunió en Webminster, ya que su intervención era indispensable para la validez de los textos, aunque también el clero inglés tenía sus asambleas particulares, sus dos reuniones provinciales de Canterbury y York, y era costumbre hacerlas deliberar sobre las medidas políticas y financieras a las cuales era invitado a someterse. El Parlamento reanudo los ataques contra el clero, y la principal acusación fue “que al obedecer al legado Wosley, toda la colectividad había violado el Praemunire, y que sus bienes, e incluso las personas de sus miembros, dependían en lo sucesivo del poder discrecional del rey”. La Asamblea de Canterbury solicito su perdón ofreciendo al soberano dinero, pero éste exigió más y que se le reconociera como jefe supremo. Esto sorprendió a los delgados, que no querían romper ni con la Corona ni con la Santa Sede, pero mas tarde, la asamblea de York también tuvo que pagar y someterse, estallando peleas internas entre ellos. Pero los laicos del Parlamento veían como la Praemunire se extendía hacia ellos, y suplicaron al rey una amnistía. La compra, a un a precio elevado, de una ley que cubriera de la forma mas eficaz sus actos pasados, estaba lejos de ser para el clero un buen negocio, pero no se podía decir otro tanto de la segunda exigencia.Todo esto finalmente se aprobó, y se anulo la autoridad de la Santa Sede, además de que la primera medida fue el punto de partida de una política encaminada a despojar al clero de sus inmunidades y costumbres, y se presento en el Parlamento una petición contra los ordinarios. Finalmente de Inglaterra salió la decisión, Ana Bolena cedió al rey y quedó embarazada, y lo importante es que el hijo que naciera fuese legitimo, por lo que tuvo que realizarse un matrimonio en secreto, pero esto no respondía a las necesidades políticas, por lo que el monarca, decidió dirigirse a las mas latas autoridades espirituales del reino, a las Asambleas y al primado de Canterbury, y en Marzo de 1533 expresaron su opinión de que el matrimonio de un hombre con su cuñada era contrario a la Ley de Dios, y lo anularon. Faltaba dar a esta deliberación las consecuencias que de ella desprendían: la sede de Caneterbury fue otorgada a Cranmer por recomendación de Cromwell, que en ese momento estaba en el continente ayudando con el asunto protestante. Roma, ante esta buena actuación de Cranmer, se apresuró a darle las bulas correspondientes, y éste, nada mas llegar a Inglaterra, dicto la sentencia prevista: la unión de Enrique con Catalina era nula desde el principio, por lo que la unión del soberano con Ana quedaba revalidada. Pero esto no le salio a Enrique como quería, ya que el hijo que dio a luz su mujer era mujer, y fueron necesarios actos de rigor y un conjunto de medidas para garantizar los derechos hereditarios de la futura Isabel. La Santa Sede no quiso tolerar la ofensa echa por el rey, y mediante dos sentencias, anulo el segundo matrimonio real y confirmo el primero, amenazando al monarca con la excomunión, pero en Inglaterra, a Catalina la dejaron alejarse de la corte y de su hija, la mayoría de los Comunes no desistía de su celo anticlerical, y la mayoría del clero era servil, solo las ordenes monásticas se mantenían fieles al Papa, aunque divididas y sin intimidar al rey. Cranmer, al recibir esas dos bulas papales, protesto contra las expresiones de la chancillería apostólica, que pedían obligación y fidelidada éste, y escribió al rey reconociéndolo como único señor.
El gobierno se mostraba extremadamente riguroso con todo este asunto debido a la decepción del rey con el nacimiento de una hija, y también a que los consejeros estaban decididos a aprovecharse de las circunstancias dada la necesidad de dinero con la que contaba el monarca, induciendo a éste a asegurarse los recursos necesarios a expensas del clero. En 1533 Cromwell es nombrado canciller de la Tesorería, y junto a Cranmer y Audley, trajeron una verdadera revolución realizada entre 1533-1535, cuya amplitud contrasta con el incidente de donde había surgido. Las medidas que implicaba sobrepasaban el marco de la regia prerrogativa, las innovaciones que se proyectan exigían el “statute” con el fin de entrar a formar parte de la Common Law. Cromwell y Audley eran los abogados de una asamblea de la cual habían formado parte y de un procedimiento que ya conocían. Cromwell se esforzó por reclutar entre los Comunes devotos a la Corona, y fue uno de los primeros manipuladores del Parlamento. En este momento también la Cámara Baja se encuentra en manos del soberano, y la continuidad, frecuencia… van a crear en ésta cierto espíritu de unidad y cuerpo, perfeccionándose poco a poco los métodos de deliberación. En cuanto a los Lores, menos que nunca pueden ser órgano de oposición, la muerte de varios prelados ha permitido a Enrique sustituirlos por cercanos a él o dejar sus escaños vacíos, ya que no esta obligado a convocar a todos los que a ellos tienen derecho.
Desde su matrimonio con Ana, Enrique no ha hecho más que ordenar que se reconociera a su nueva esposa y a su hija como legitima heredera, y una serie de hechos posteriores y especialmente la ley de sucesión, confirmo el nuevo cambio dinástico, que reservaba eventualmente las pretensiones de los Estuardo de Escocia. Todos los súbditos tuvieron que prestar juramento so pena de muerte, y los más destacados que no siguieron los deseos del rey y que fueron ejecutados fueron Tomas Moro y Fisher.
Algunos textos del principio fueron medios de chantaje respecto a Roma, reservándose el rey su aplicación según fuera la actitud de la Santa Sede, pero la ruptura entre ambas potencias ya no dejo lugar a una política de intimidación, y las medidas tomadas fueron destinadas a ser aplicadas y a constituir un código sistemático que entregaba al clero del reino a la discreción del Estado. El principio fundamental fue el de los legistas: la unidad de la ley y, por ella, de la soberanía. Las Asambleas habían reconocido y la ley de supremacía había confirmado a Enrique VIII como jefe y señor de la Iglesia inglesa, pero exclusivamente en materia de disciplinay de jurisdicción, prohibiéndose intervenir en el campo dogmático y espiritual, aunque si con los clérigos como súbditos suyos exclusivamente. Consecuencia lógica, los sacerdotes tuvieron que repudiar colectivamente la autoridad pontificia, y se prohibió que en lo sucesivo los ingleses apelaran de una sentencia dictada en el reino ante una jurisdicción extranjera.
Cromwell, vicario general del jefe de la Iglesia, se preocupo rápidamente en sacar partido de los bienes eclesiásticos: las anatas ya no beneficiarían a la Santa Sede, sino al tesoro real, y ese tributo fue considerado como una excelente institución cuya aplicación se extendió a todo beneficio. Pareció también que asignado un sueldo al Clero se le evitaba la necesidad de administrar sus propiedades, y una visitation o inspección de todos los conventos fue el preludio de su suprsión. Esto no ocasiono que todos estos ecleisaticos se quedaran sin trabajo, ya que la mayor parte fueron clasificados de nuevo, pero si una gran parte recalo en la pobreza. Como es de suponer, para la Corona la operación represento enormes ingresos, el rey dispuso aprox. de las dos terceras partes de esos bienes, y esto dio origen a especulaciones que fueron aprovechadas por hombres de negocios y de clase media.
La unión con Ana Bolena no había sido dichosa, y el monarca se sentía envejecer, y esa decepción le hizo pensar en la anulación de ese matrimonio estéril apremiantemente a causa de la atracción que sentía por Juana Seymour. A partir de aquí, se empezó a espiar a Ana, buscando excusas de las que acusarla para poder romper el matrimonio, y al final, súbitamente en 1536, Ana fue citada ante el Gran Jurado, y los dos grandes jurados, un tribunal de pares (entre los que se encontraba Norfolk) la acusaron de adulterio y fue condenada a muerte, hecho que iba a tener graves consecuencias.
Habiendo Cranmer invalidado el matrimonio, Enrique se caso con su tercera mujer, pero esa condena de Ana introducía la confusión en el Estado. Enviaba a la pequeña Isabel con su hermana María al campo de las herederas burladas, y se necesitaba de inmediato asegurar los derechos de los hijos que pudieran nacer de Juana. La dinastía ya no tenia base sólida, más que nunca la intervención del Parlamento era indispensable, y éste se reunió en jun 1536, votando sin dificultad una nueva pragmática: se atribuía la sucesión en el trono a los hijos, y en su defecto, a las hijas de Juana Seymor, y si esta resultaba estéril, correspondía al rey escoger su sucesor. Todo esto origino luchas entre las distintas facciones, y el progreso de la reforma daba a los conflictos un aspecto nuevo:
Católicos: reticentes a la ruptura con el Papa.
Conservadores: a la cabeza Norfolk, que admitían los cambios establecidos pero se negaban a ir mas lejos.
Innovadores: que reclamaban medidas mas radicales, entre los que están los masi nfluyentes como Latimer,Cranmer y Cromwell.
Las circunstancias políticas favorecían su propaganda, Inglaterra tenía que encontrarse frente a un entendimiento franco e imperial, y la alianza de los príncipes protestantes del norte de Alemania representaba un interés capital y Enrique recibió algunos enviados protestantes. Cranmer, cauteloso como él solo, no quería tomar partido antes de conocer bien el estado de las cosas, contemporizo y dio seguridades a todos, pero sin conceder nada decisivo ni valido (tal fue el carácter de los Diez Artículos).
Aunque el maquiavelismo con el cual esta fue realizada resulto eficaz en conjunto, esas expoliaciones junto con os Diez Artículos provocaron en algunas regiones revueltas, sobre todo en los condados del norte, donde eran profundamente católicos y casi se regían por un sistema feudal todavía. No tenían nada que objetar contra que el rey fuese el jefe del clero nacional, pero la ruptura completa con Roma les inquietaba, no querían que se tocaran sus iglesias ni conventos. La presencia en esas regiones de grandes familias como los Dacre y los Percy presentaba el peligro de suministrar a cualquier movimiento jefes peligrosos, por lo que el monarca, al corriente de eso, trato de constituir una autoridad permanente y eficaz. Había designado al duque de Richmond como teniente general del los países al Norte de Brent, y en 1529, a la caída de Wosley, lo había instituido por un Consejo privado. La misión de este organismo fue reforzar la legislación local y uniformarla, mantener el orden y castiga la desobediencia, y moderar los impuestos, quedando casi exceptuados en lagunas regiones. Todas estas precauciones no impidieron la sublevación que tanto se temía, y los Darcy no tardaron en ponerse a la cabeza de la misma junto con otros señores, y el jefe mas destacado, Aske, que dio a la insurrección el nombre de “Peregrinación de Gracia”. A pesar de la lealtad de los condados del centro, y de los grandes duques Norfolk y Sufolk, la sublevación fue grave, aunque esta finalmente termino en fracaso a causa de las diferencias de ambiente y de discrepancias que había entre sus miembros, así como la vacilación de los jefes de seguir adelante. Eficaces fueron las negociaciones de Norfolk, que ofrecio amplias concesiones a los rebeldes, que tan pronto como estas se formalizaron, el movimiento pudo darse por fracasado: una gran reunión adopto el texto de una especie de Carta, y el rey la sanciono, pero cuando la Peregrinación se hubo dispersado, no cumplió su palabra y algunos de ellos, entre los cuales estaban los cabecillas, fueron encarcelados y murieron.
Para impedir la repetición de semejante acontecimiento, se termino de organizar el Consejo del Norte, y a su vez contribuyo a reforzar el conservadurismo del rey, que consciente de su debilidad, creyó mas que nunca que el Estado estaría perdido si su autoridad no estaba por encima de cualquier ataque, mas aun, iba a considerar como un derecho prevenir mediante una severidad implacable los complots tramados en su contra, lo que iba a desembocar en un finsangriento.
Juan Antonio: realizo el resumen de un articulo sobre la batalla de los campos de Bsworth ya publicado.
Jorge: a publicado un resumen sobre el parlamento inglés comentando brevemente sus origenes y centrandose en los reinados de Enrique VII y Maria Tudor sacado de la wikipedia.
Alberto:esta leyendose el libro Xabier Gil Puyol "las claves del absolutismo" y nos esta guiando en la realización de nuestras partes de ltrabajo
Sociedad en la Edad Moderna En la Edad Moderna existía una sociedad estamental dividida en nobleza, clero y estado llano.En la que la nobleza dominaba política y economicamente las relaciones feudales mientras que la burguesía en esta época se enriquece y pretender imitar el modo de vida de la nobleza. En esta época en Europa los principes recuperan parte del poder político perdido frente a los nobles lo que con el tiempo crearía el absolutismo monárquico.Pero en sus señoríos los nobles siguen manteniendo su poder frente a su vasallos aunque en teoría la mayoría de los campesinos habían dejado de ser siervos los señores seguían ejerciendo sobre ellos un poder casi absoluto.El campesino según su libertad legal ya no estaba ligado a la tierra y podía tener bienes y tierras propias Los estamentos privilegiado( nobleza, alto clero) no eran un grupo homogeneneo mientras que la baja nobleza es incluso discutible su pertenencia al estamento privilegiado que en esta época lucha contra la burgesia por el control de las ciudades mientras que la aristocracia tiene grandes fortunas. Estamentos no privilegiados Burguesía-no eran un grupo heterogeno ya que aglutinaba desde un pequeño comerciante que sacaba lo gusto para sobrevivir hasta los grandes comerciantes que en esta época amasaron grandes fortunas.La burguesía de la edad moderna experimento un auge que la llevo incluso a influir en la políticas de los reinos.Los comerciantes regionales y los talleres artesanales mas importantes formaran las oligarquías urbanas que controlaran la producioón artesanal,las organizaciones gremiales ,el abastecimiento de las ciudades... La situación de los campesinos en esta época en Europa varían dependiendo de la zona en la que vivan pero en general es precaria y dependen casi exclusivamente de lo que de la tierra lo que provoca que cuando se junten malas cosechas y la incidencia de epidemias como la peste se produzcan los primeros motines antiseñorialaes a lo largo de siglo XVI
Estado según Max weber, sociólogo alemán de finales del siglo XIX un estado se caracteriza por : 1-Istituciones- permanentes e impersonales a nivel central y territorial , centralización aparición de la de la burocracia y separación de lo público de lo privado. 2-Definición univoca de fontreras-(algunos hablan de estados como territorios continuos) en relación con el mantenimiento de un vinculo de naturaleza sustituyendo al vasallaje (marawall) 3-Nacimiento de la diplomacia como expresión del poder monárquico ,junto a un mayor mono polio de la fuerza. 4-nacimiento de un nuevo concepto de soberanía única y reconocida definida como un poder político territorial impediente a toda potestad externa y superior a cualquier poder interno suprimición de la pluricidad de poderes.
Estado en la edad moderna: El Estado, tal como se entiende en la actualidad, como forma de poder público abstracto e impersonal, separado tanto del gobernante como de los gobernados, que constituye un entidad dotada de personalidad jurídica, formada por un pueblo establecido en un territorio delimitado bajo la autoridad de un gobierno que ejerce la soberanía, tiene unos orígenes conceptuales relativamente recientes (siglo XVI), y, según las interpretaciones más restrictivas, no es anterior a la Edad Contemporánea. El Estado en sentido moderno constituye el punto de referencia para los historiadores de la Edad Media en adelante, pero el uso del concepto de Estado es, sin embargo, mucho más amplio.
Se considera que hablar de Estado para la Edad Moderna conlleva un riesgo de anacronismo y de presentismo: la proyección hacia el pasado de ideas y realidades posteriores, o la visión de la evolución histórica según una idea de progreso unilineal. Otros autores, sin embargo, consideran la especificidad de un Estado Moderno, distinto del contemporáneo, que a veces es definido como primitivo Estado Moderno, para subrayar las diferencias. En cualquier caso, la idea teórica del Estado impersonal, sin poderes intermedios, etc., es difícilmente aplicable incluso a la Edad Contemporánea. Los orígenes del Estado Moderno se suelen situar en los siglos XIV y XV, pero el momento clave de su formación va de mediados del siglo XVI a mediados del XVII, V qiró en torno a dos cuestiones: la soberanía respecto a poderes exteriores y la pretensión de monopolizar el poder en el interior frente a los poderes intermedios.